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Por David Curtis y Diana Damsa.
Un nuevo Curso Visitante de F4F – Fundamentos para la Libertad – se llevó a cabo en Rumania bajo el título de "Libertad y Responsabilidad en la Sociedad", del 7 al 14 de noviembre. Diana Damsa, la organizadora de la localidad, invitó a un equipo internacional: Ira Mushkina de Cracovia y Olka Hudz de Lviv, en representación de Ucrania, Mike Murphy de Liverpool y Dave Curtis de Sheffield en representación de Inglaterra, y George Todoran uno de los anteriores participantes del curso y miembro del Club de Jóvenes Líderes, de Baia Mare en representación de Rumania.
Se organizó en el campo, en las afueras de Baia Mare, en un pequeño hotel recién construido en el estilo tradicional. Las excelentes instalaciones y el ambiente del lugar fueron perfectos para alentar las profundas discusiones que se llevaron a cabo durante la semana de la experiencia.
Celebración en la Iglesia de ColajEl día de la llegada se celebraba la fiesta de Todos los Santos en la iglesia del pueblo. El Obispo y los sacerdotes del área se congregaron allí para ofrecer un servicio especial – al aire libre – con muchos de los feligreses y visitantes llevando sus muy coloridos trajes tradicionales para esta ocasión especial. Después del servicio, los aldeanos proveyeron alimentos y refrescos para todos los que quisieran participar, dentro de una atmósfera muy jovial en honor de sus santos patronos, San Miguel y San Gabriel.
Al caminar de regreso a nuestro lugar de reunión, ya habían llegado todos los delegados y procedimos a entrar en la primera fase de nuestro curso: la bienvenida. Tuvimos una mezcla inusual de participantes ya que estaban con nosotros algunos jóvenes estudiantes Rromas (gitanos), un joven hombre de negocios y trabajadores del aeropuerto. Luego de algunos problemas iniciales durante el segundo día, en que algunos de los jóvenes Rromas se retiraron, el grupo volvió a la normalidad para lo que resultó ser una semana muy intensa y rica para aprender juntos.
También el equipo facilitador tuvo que aprender a trabajar junto y la variedad de estilos y experiencias creó una receta de gran riqueza, que hizo que el curso resultara muy ameno para todos. Para el día del cierre, era obvio a través del intercambio y las afirmaciones que habían hecho los participantes, que la experiencia había traído un cambio a las vidas de muchos de ellos.
Durante una de las sesionesOlimpia; una chica del último año de la secundaria dijo: "He pasado una semana maravillosa. Como el grupo puso como base los cuatro principios morales de IdeC; (amor, desprendimiento, pureza y honestidad), he descubierto que después de esta semana tengo que cambiar algunas cosas en mi vida. Han quedado impresas en mi mente frases como "Nunca te des por vencida", "Adelante, sin mirar atrás", "No hay que contentarse con lo bueno" y "Hay que salir y hacer algo".
Un participante de 17 años dijo: "Todo esto se nos debería enseñar en el colegio. Todos los niños deberían aprender estas cosas y participar en programas como estos y todos los maestros deberían ser entrenados en cómo transmitir estos mensajes. Se lo contaré a todos mis compañeros de curso y a mis amigos".
Otro participante escribió en su hoja de evaluación: "Siento que algo estaba faltando en mi vida y ustedes lo llenaron. Me ayudaron a ver de nuevo, a pesar de todos mis problemas, como un hombre ciego que descubre que puede volver a ver. He aprendido muchísimas cosas que quiero trasmitir a mi familia, a mis amigos y a mis compañeros de curso. Ahora estoy muy en paz conmigo mismo y espero que nuestros lazos de amistad no se rompan nunca."
La sesión finalLos participantes apreciaron muchísimo algunas partes del curso, como los ejercicios del conformar un equipo, las sesiones sobre comunicación, temperamentos, juegos divertidos y el ejercicio de negocios "El Rojo y el Azul". Pero lo que encontraron aun más incitante y especial fue el "tiempo de silencio" por las mañanas, el show de los talentos en las noches y el contar la propia historia, que les causaron gran impresión. Muchos dijeron que seguirían tratando de continuar con la rutina del tiempo de silencio en las mañanas y de la obediencia, así sea por algún tiempo y ver qué cosas nuevas les trae a sus vidas.
Canciones, teatro, baile y otras formas artísticas de expresión, fueron parte muy importante del curso. Alexandru Valean de 17 años expresó sus pensamientos de su Tiempo de Silencio en un poema escrito en inglés.
Diana Damsa entregando los certificados a los participantesLa retroalimentación recibida en el último día y hasta este momento, indica que se logró un impacto real en la vida de los individuos. Para algunos podríamos decir que renació su fe en Dios y para otros les provocó la búsqueda de un propósito más profundo para sus vidas. Sea lo que sea, lo que ha empezado en sus vidas, ya no están en el mismo lugar en que estaban recién llegados y nuestra esperanza es que podamos seguir alimentando su nueva capacidad de crear lazos de afecto y seguir aprendiendo juntos cosas en un futuro.
Quiero hacer un cambio
por Alexandru Valean:
Quiero hacer un cambio
Hasta a mí me suena extraño
Quiero hacer algo bueno
Aunque algunas veces no esté de humor
Ser más cuidadosos el uno con el otro
Que en verdad me preocupe
Ser una gran familia muy variada
Sé que esto suena tonto
Me esforzaré y no diré no puedo
El juez interior siempre me enderezará
Arde mi voluntad en mi pecho
Sé que he de emprender esta búsqueda
Encontrar quién soy, lo que he hecho
hasta ahora…
Y no sólo cuando he ido demasiado rápido
en mi auto.